Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como amor

PEZ DORADO Y EL NIÑO. El pez que volvió a su hogar

Imagen
PEZ DORADO Y EL NIÑO  Hay peces que nacen en peceras… y hay peces que, aunque estén en una, nunca dejan de recordar el lago.                                                                                          🐟 🐡 🐠  PEZ DORADO Y EL NIÑO En una pequeña pecera, junto a una ventana, vive un pez dorado. Da vueltas… una y otra vez… una y otra vez… Pero no siempre fue así. A veces, cuando la luz entra suave por el cristal, sus ojos se iluminan, porque allá, a lo lejos… puede ver el lago. Es el lago donde nació. —Ahí está mi hogar… —susurra en silencio. Cada día lo mira. Cada día lo recuerda. Cada día… lo extraña. Un día, decide intentarlo. Toma impulso… mueve su colita con fuerza… y ¡salta fuera de la pecera! Pero el aire no es agua. El mundo se vuelve d...

CRUNCH, MIKU Y LA CAMA FAVORITA.Un cuento sobre mañanas tranquilas, camas tibias y la certeza de que el amor convierte cualquier lugar en hogar.

Imagen
 🐕 CRUNCH, MIKU Y LA CAMA FAVORITA  Por las mañanas, el sol entra sin pedir permiso. Se cuela por la ventana, calienta las camas y acaricia el pelaje de Crunch y Miku, que duermen tranquilos, seguros.  Ellos saben que están en casa. Que nunca volverán a estar solos. Este cuento nace de una de esas mañanas sencillas, en la que la compañía, el amor y el calorcito de hogar se sienten. 🐕🐕🐕🐕 🐕 CRUNCH, MIKU Y LA CAMA FAVORITA  Cada mañana, cuando el sol despierta, también despierta la casa. No hay prisas. No hay ruido. Solo una luz tibia que se estira sobre el piso. Después del paseo matutino, al regresar a casa,  Crunch llega primero a la recamara. Camina con calma, da un par de vueltas y se acomoda en la cama verde, justo donde el sol da de lleno. Suspira hondo, —Ah… qué rico —parece decir. Unos minutos después aparece Miku. Mira la cama verde… ya está ocupada. Mira a Crunch, suspira ruidosamente...   Esa cama es la favorita de los dos… pero hoy lleg...

ANGÉLICA Y EL PERRITO DEL RECUERDO.Un cuento infantil sobre el recuerdo, el amor y el Día de Muertos

Imagen
🕯️ ANGÉLICA Y EL PERRITO DEL RECUERDO El Día de muertos es una celebración llena de colores, aromas y amor. En este cuento, una niña descubre, junto a un perrito muy especial, la magia de recordar y honrar a quienes ya no están, aprendiendo que el cariño nunca desaparece: se transforma en luz, flores y memoria. 🌼   ANGÉLICA Y EL PERRITO DEL RECUERDO   Es una mañana de noviembre y  Angélica  ayuda a su mamá a poner el altar de Día de muertos.   Colocan flores de cempasúchil, papel picado, pan de dulce,  velitas, la comida favorita del abuelo  y su foto.  —Todo se ve hermoso —dice Angélica—, pero… ¿cómo sabrán venir los que ya no están? De pronto,  un suave ladrido  suena detrás de ella. —¡Guau! —saluda un  perrito blanco , con un pequeño moño naranja en el cuello. —¿Quién eres tú? —pregunta Angélica, sorprendida. —Soy Cuetlayotl (que significa  recuerdo ) —responde el perrito moviendo la cola—. Cada año ayudo a ...

EL TÉ DE MANZANILLA DE LAS ESTRELLAS. cuento infantil sobre consuelo, calma y amor en los momentos difíciles

Imagen
    🌼EL TÉ DE MANZANILLA DE LAS ESTRELLAS  Hay noches en que los niños (y también los grandes) necesitan un abrazo especial para descansar bien. El cansancio, las preocupaciones o los miedos a veces parecen gigantes justo a la hora de dormir. Este pequeño cuento nació como una caricia: una taza de té de manzanilla que trae calma, estrellas que bajan a abrazar, y una nana para arrullar el corazón. Un relato sencillo para leer a los niños antes de dormir, como quien ofrece un sorbo tibio de ternura.   🌼  🌼  🌼  🌼 EL TÉ DE MANZANILLA DE LAS ESTRELLAS  Había una vez una pequeña taza de té de manzanilla que vivía en la cocina de una abuelita. Pero, no era una taza cualquiera, porque cuando alguien la bebía, dentro de su pancita se encendía una lucecita dorada que calmaba los miedos y acariciaba el corazón. Una noche, la taza escuchó a los niños decir que tenían demasiadas preocupaciones para poder dormir: uno estaba enojado, otro estaba triste ...